viernes, 25 de mayo de 2007

Recuerdos

El día de hoy cuando revise mi correo recibí un mensaje muy especial que no podía ser más que de mi tía, se especializa en dar en el punto cuando desea alegrarte o darte algo.
Bueno el correo hablaba de lo que es participar en un cortejo procesional, al leerlo era una mezcla de sentimientos, al inicio pensé en que esto fue uno de los motivos por lo cual no estoy ni estaré con la persona que tanto amo. Seguí leyendo pensé en el “momento”, ese exacto momento en el cual aun que el peso parece demasiado, aunque ya sea la persona de adelante, la de atrás o en el peor de los casos que ambos te incomoden cuando llevas en hombros el ando donde va la imagen del señor, ese momento que te hace sentir alegría, fe, devoción y una lluvia de sentimientos que no puedes expresar ya que estas extasiado de sentir y de dar gracias a Dios por ese momento tan especial.
Luego al seguir leyendo señalaba la tradición que viene de padre a hijo, lo cual me causo riza, pues de mi parte no es así ya que mi padre jamás lo realizo y mi madre me lo prohibió hasta donde pudo, tengo dos primos con esta tradición, uno el cual viene de con esta tradición tan larga que aun guarda los turnos de su abuelito y el otro el cual empieza a participar de ella, este primo es mi primo más pequeño el cual cuando se pone su túnica esta tan lleno de alegría, y cuando ha perdido un turno no le hace falta expresar su decepción y enojo, este primo ha caminado el recorrido de varios cortejos procesionales sin quejarse, sin pedir mas que ver el cortejo mientras descansa un poco y puede ver la imagen de San Juan que es el santo al cual le tiene una devoción que aun no entiendo, no entiendo como le tiene tanta devoción si el tiene 9 años.
Al seguir continuar recordé aquellos momentos en los cuales estas vestido y preparado para cargar pero hace falta algo muy importante para que logres hacerlo, tener la cartulina que te da derecho a participar, en esos tiempos donde acompañas esperando poder llevar en hombros por un año más las andas que portan la bella imagen de nuestro señor y de no lograrlo pues lo acompañas en su recorrido, orando y pidiendo para que el próximo años puedas llevarlo en hombros.
Entre otros recuerdos vino a mi mente que durante un tiempo tuve la curiosidad de saber porque la gente participa en estos cortejos, algunas respuestas me parecían llegar del corazón indicando aquella devoción al pensar que cuando cargan están intentando quitarle un peso a Dios cuando llevo en hombros la cruz, o que están dándole un sacrificio al dedicarle el acto esperando que este le sea agradable, Otras no tanto como aquellas en donde me decían que era porque era el momento donde pueden pasar en familia, pero las respuestas que me dejaron extrañado son las que decían que lo realizaban por tradición o que no tenían un sentido de porque realizarlo en se momento me vino a la mente una frase que dice fé sin obras o las obras sin fé no sirve, pero bueno creo que cada quien es dueño de su vida y sus obras.

Al finalizar de leerlo solo puedo pensar en aquellos momentos que me llenan de paz que brindan felicidad y que hacen que pueda compartir esto con las personas que aprecio, aunque hay algunas con las que desearía poder hacerlo y no puedo.

Pero a final de cuentas en darle gracias a Dios por darme esos momentos en los cuales me siento tan cerca de el que no me importa lo que pudieran decirme los demás.

Gracias Dios.

No hay comentarios.: